De estos días en los que el frío me corta la circulación y hace que mi respiración sea cada vez más costosa. Entonces toso.
Vuelve a pasar, y así continuamente hasta que me doy cuenta de algo; no es el frío, son tus manos. El tacto de una persona la cual hace que mis venas y arterias se entrelacen y hagan que mi corazón cada vez lata con más intensidad. Casi lo consigues.
¿Capaz?
-Quiero drogarme hasta morirme.
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